Envases PET para alimentos son los preferidos en la actualidad

Envases PET para alimentos son los preferidos en la actualidad

 

Los envases PET para alimentos resultan adecuados a una infinidad de usos porque dicho plástico es versátil y ofrece una gran diversidad de formas y diseños. Asimismo, por su alta transparencia, permite ver bien el producto y transmite una sensación de pureza muy atractiva. Es resistente, ligero y barato, con lo cual satisface las necesidades de la cadena de distribución y del consumidor final.

El famoso PET nació al público hace casi 80 años y su empleo a nivel mundial ha venido en aumento de manera exponencial. Es uno de los materiales más apropiados para hacer botellas de todo tipo de bebidas, incluso las carbonatadas; lo que explicaría que el consumo actual global, en la industria alimentaria, supera los 15 millones de toneladas anuales.

Razones por las que se prefieren los envases PET

Muchas marcas comerciales eligen este material a la hora de envasar sus productos alimenticios. Entre las múltiples razones que tienen para hacerlo encontramos que:

  • Su gran hermeticidad ayuda a conservar las propiedades de elaboración del producto; en especial, el gas carbónico añadido a las bebidas gaseosas. Por eso, desde principios del siglo XXI, se utiliza también para la comercialización de la cerveza.
  • Es apropiado para embotellar bebidas no gaseosas como agua mineral y aceite. Este último uso, hasta ahora, no se ha popularizado; sin embargo, cada vez más fabricantes se inclinan hacia dicha opción.
  • Su resistencia continúa aun después de haber pasado mucho tiempo, de ese modo el material es considerado seguro y fiable.
  • Aparte de su cristalinidad el envase en sí es muy higiénico; así, su empleo ha sido aprobado por la FDA para contener alimentos. Esto se debe en parte a que los procesos industriales de elaboración de las botellas y de llenado de las mismas son totalmente automatizados.

Los envases PET también se usan para salsa de tomate (ketchup), aderezos de ensaladas, vitaminas, etc. Además, son reciclables con procedimientos mecánicos o químicos. No obstante, como se logra a altas temperaturas, esto conduce a una indeseable reducción de la viscosidad y algunas otras de sus características. No es biodegradable aunque los desarrollos actuales se orientan a encontrar formas más sencillas de desintegrar sus moléculas.